breno and all that could have been

11/7/2006

Drogo-ardillas en New York y San Isidro

Filed under: General — breno @ 1:04 am

Las ardillas de New York y Washington se cansaron de las nueces y buscan nuevas emociones.

Squirrels on crack
Oct 7 2005
South London Press

Nature lovers fear that squirrels could become hooked on crack cocaine plundered from addicts’ hidden stashes. (…)

Squirrels have been spotted in the same front gardens, seemingly hunting out the buried narcotics.
The discovery has led some residents to speculate that the squirrels are already in the grips of addiction. One resident, who asked for his name to be withheld, told the South London Press.
“I was chatting with my neighbour who told me that crack users and dealers sometimes use my front garden to hide bits of their stash.
“An hour earlier I’d seen a squirrel wandering round the garden, digging in the flowerbeds.
“It looked like it knew what it was looking for.
“It was ill-looking and its eyes looked bloodshot but it kept on desperately digging.

Crack squirrels are a recognised phenomena in the US.
They are known to live in parks frequented by addicts in New York and Washington DC.

No he visto muchas ardillas en Lima y de éstas pocas la mayoría han estado en El Olivar de San Isidro. Las ardillas de El Olivar no aparentan ser drogo-ardillas, me consta, pero esto es Lima, tierra del que-dirán y demás convenciones sociales locales de esconder verdades y pretender lo que no es, las ardillas no deben ser ajenas a esta idiosincracia, después de todo viven bajo el mismo cielo gris y hacen pichi en los árboles como la mayoría de limeños, sí! Como tú! Yo te he visto, fuchi.

Estamos de acuerdo entonces en que algunas ardillas de El Olivar deben necesariamente ser drogo-ardillas, por el hecho de ser limeñas. Por que las luciérnagas de San Isidro no hacen nada? Creo que es debido a que están acomplejados por tener que enfrentar cada día con la carga que significa el tener un título tan pero tan maricón como el de luciérnaga. Les hubieran puesto un nombre que infundiera temor, como Heraldos del Infierno 666 o Mascahuesos. Un criminal no huye porque llegan las luciérnagas y sus lindas lucesitas verdes pero si que corre cuando las luces color rojo sangre de las patrullas de Mascahuesos de San Isidro empiezan a inundar la recámara principal de la vieja casona sanisidrina donde se encuentran robando.

Una petición para el próximo alcalde sanisidrino: Adiós luciérnagas, hola Mascahuesos. Acto seguido envíe a los mascahuesos a acabar de manera gráfica y particularmente violenta con las drogo-ardillas del Olivar, que acabe su reinado de terror.


La única excusa para ese pelo es aparentar que estoy cabeza abajo

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